‘Un rector no necesita asesores’

Urania Cecilia Molina

El catedrático Eduardo Flores indica que la Universidad de Panamá tiene a su disposición 4 mil 200 profesores para cuando los requiera.

Eduardo Flores, catedrático de Física de la Universidad de Panamá (UP), vuelve por segunda vez a la carrera por la Rectoría de la casa de estudios superiores Octavio Méndez Pereira para el período 2016–2021.

La UP ha desmejorado su nivel académico y de investigación y la situación se evidencia en las mediciones internacionales. ¿Tiene usted algún plan para mejorar esta situación?

Sí. Para mejorar nuestro posicionamiento en la evaluación internacional, debemos facilitar que un número mayor de profesores obtenga el doctorado, estimular la investigación y procurar fondos internacionales para esta actividad. Aumentar la cantidad de académicos dedicados a la investigación.

Además, incorporar a jóvenes talentosos con estudios de doctorado para acrecentar el impacto de las publicaciones y las patentes registradas; promover los intercambios académicos para fortalecer los vínculos entre la universidad, las empresas y el Estado; y proponer una norma legislativa en la que un porcentaje del presupuesto de la Universidad de Panamá esté destinado a la investigación.

¿Cuál será su política con los centros estudiantiles, de los que se ha denunciado que funcionan como órganos clientelistas?

Debemos procurar centros de estudiantes independientes, sin intentar controlarlos. Que internalicen que el mejor dirigente estudiantil es aquel que sirva de modelo a sus compañeros en lo académico, en lo cultural, en su compromiso con la institución y la sociedad. Para esto, estimularemos el debate participativo de los grandes problemas nacionales, para que además de formar profesionales de calidad, formemos ciudadanos.

¿Cómo saneará las finanzas, cuando es conocido por todos que hay una veintena de asesores y funcionarios que no cumplen con las labores para las cuales fueron contratadas?

El rector de la universidad no necesita asesores. A su disposición están los 4 mil 200 profesores para cuando la universidad los requiera.

Los universitarios vivimos el agotamiento de un modelo de gestión académica y administrativa centralista, personalista, politizado, inflexible e ineficiente. Hay un reclamo generalizado sobre la adopción de un nuevo modelo de gestión, que se caracterice por ser descentralizado, horizontal, colectivo, eficiente, democrático, transparente y con rendición social de cuentas. La Universidad de Panamá debe convertirse en una institución ejemplar de la administración pública.

Después de las múltiples denuncias y perjuicios detectados por la Contraloría General de la República en la Fundación Universidad de Panamá, ¿que hará con ella en su administración?

Se tendrá que definir claramente si la Fundación de la Universidad de Panamá es un ente privado o pertenece a la universidad. Si es un ente privado, no debe recibir fondos generados por la universidad; si es de la universidad, entonces es auditable por la Contraloría General de la República.

Debemos crear un sistema de integridad universitaria, que puede denominarse “Mi Universidad Transparente”, que asegure la auditoría social de la comunidad universitaria y nacional, intolerante a toda manifestación de corrupción. Es necesario adoptar la rendición de cuentas en todos los niveles de la administración universitaria.

¿Qué acciones está dispuesto a tomar para recuperar el patrimonio universitario cedido en arrendamiento y ventas en condiciones cuestionables y contratos que, a juicio de expertos y exdirectores de contrataciones públicas, han sido leoninos?

Estoy dispuesto a tomar todas las acciones legales que nos permita la ley. Tendremos que hacer un análisis legal y económico, de la legalidad de estos actos, y en caso de que se encuentre que hay alguna transgresión a alguna norma, se tendrá que revertir el proceso.

El haber vendido las tierras de la Facultad de Ciencias Agropecuarias y dejar a los estudiantes de esta facultad sin tierras para hacer sus prácticas, fue un crimen académico. Así como vende las tierras que tenía esta facultad en Río Hato, que por la baja humedad de esta zona eran tierras aptas para la reproducción de semillas, fue privar a la universidad de un sitio importante para la investigación agropecuaria.

¿Está de acuerdo con que el salario mensual de un rector sea de más 12 mil dólares?

No estoy seguro de que ese sea el salario. Por favor, me hace esta pregunta el 1 de octubre, cuando tome posesión como rector.


Léase también: Sueldos récords en la Universidad de Panamá

Entrevista del Boletín Panamá Vive, al Dr. Eduardo Flores Castro

1. ¿Cuáles han sido sus aportes como catedrático de la Universidad de Panamá?

Junto con dos colegas, hemos elaborado el primer libro de texto de Física hecho en Panamá. Como primer Presidente de la Sociedad Panameña de Física, estructuramos las actuales Olimpiadas Panameñas de Física. Como Decano de la Facultad de Ciencias N.E.T, consolidamos la Revista Tecnociencia, siendo en este momento la revista científica más importante del país. Nuestros estudios de ruido han servido de sustento para elaborar normativas para el control de este contaminante. Junto con los miembros del Consejo Editorial de la Revista Cultural Lotería, digitalizamos todos los números de la Revista Lotería, para que cualquier persona pueda tener acceso a través de la página WEB de esta institución. Hemos desarrollado múltiples investigaciones que han sido publicadas en revistas nacionales e internacionales.

2. ¿Cuáles son sus inquietudes sociales en favor de la Universidad?

Aspiro a una Universidad tal como lo concibió Octavio Méndez Pereira, que resuene con las necesidades del pueblo panameño y que sea “Antena de sus afanes, dolores, alegrías y esperanzas”

3. ¿Cómo lograr una universidad de primer mundo?

Con pertinencia en sus carreras y sus aportes a la sociedad a través de sus proyectos de investigación. Pero para que esto sea posible se requiere que los universitarios estén en pleno ejercicio de sus libertades y que no sientan temor para expresar sus ideas.

4. ¿Qué piensa de la reelección del Rector de la Universidad de Panamá?

La reelección del Rector es ilegal ya que nuestra ley no lo permite. Es absurda, ya que después de cuatro periodos (14 años), es inconcebible que alguien piense en cambiar la ley para que se reelija el actual Rector. Es negativo para la Institución porque:

  • Las esenciales funciones de docencia, investigación, extensión, producción y servicios de la Universidad quedan subordinados al interés político electoral.
  • Impide alternabilidad de las visiones, planes, programas, proyectos, metas y estilos de dirección.
  • En una comunidad universitaria de más de 4 mil quinientos docentes, nadie puede autocalificarse de indispensable.
  • Niega un mínimo de igualdad de condiciones para los docentes-candidatos al cargo más elevado de la primera casa de estudio de este país.
  • La obcecada sugerencia de reelección es un mal precedente que debilita y le resta significado democrático a la autonomía a lo interno y externo de la Universidad.

5. Usted tiene amplia simpatía de docentes, estudiantes y personal administrativo en la Universidad de Panamá, ¿aceptaría ser candidato a Rector?

A solicitud de un gran número de universitarios, cuando se abra el periodo de postulación, nos presentaremos como candidato a Rector de la Universidad de Panamá.

6. ¿Como hombre de ciencia, cuál  es su sueño para la juventud panameña?

Sueño con una juventud con una sólida formación en las humanidades, las economías, la ciencia y la técnica. Que sea siempre critica y cuestione los procesos clásicos. Que sea consiente de su compromiso social. Que no renuncie a nada sin haberlo intentado.

“Plancharon cursos a docentes por no apoyar al rector GGP”

Katheryn Quintero M.
kquintero@elsiglo.com

Exdecano de la facultad de Ciencias señaló que la UP requiere inversión y nuevas carreras profesionales

ENTREVISTA

El exdecano de la fac ultad de Ciencias, profesor de física, y candidato a la rectoría, Eduardo Flores, de finió como urgente la necesidad de abrir la ventana a la educación virt ual frente a una Universidad de Panamá (UP) carente de inversión.

Flores hizo alarde de sus cinco libros publicados sin dejar de aprovechar la oportunidad para señalar que el vicerrector académico está tomando ventaja frente al resto de los postulados gracias a su cargo.

Describa en 50 de palabras la gestión de Gustavo García de Paredes (GGP).

El primer periodo fue bueno, cuando quiso quedarse se degradó su administración y el clientelismo se apoderó de la institución. Si García de Paredes hubiera cumplido con un solo periodo, habría pasado a la historia como un buen rector. Cambiar las reglas para poder reelegirse es una aberración, eso debe corregirse.

Hay señalamientos de que GGP ganó su popularidad con prácticas clientelistas. ¿Se sentiría cómodo manteniendo esa situación o plantea un cambio radical?

El rector tiene mucho poder. Hay docentes que se ganan los concursos, pero no les dan el tiempo completo por haber apoyado a otros candidatos. Tengo dos ejemplos, la profesora Nereida Herrera, de la facultad de Medicina, y Luis Cubilla, todo porque me apoyaron en la pasadas elecciones. Ellos tienen el nuevo cargo, pero están dejando de percibir mil 500 dólares mensuales, no se les ha hecho el ajuste que les corresponde.

¿Se toman decisiones políticas?

Se toman decisiones politiqueras.

¿Es cierto lo que algunos dicen de que el vicerrector académico Justo Medrano es el ungido de GGP?

Debió retirarse de su cargo apenas se postuló, es un problema ético, no es posible que continúe en el car go de vicerrector. Él viaja a las regionales, usa los servicios de la institución: autos, choferes, gasolina, viático… Me parece bien que lo haga, pero con sus propios recursos. Esto pone en desventaja al resto.

Ya la Contraloría concluyó que hubo más de 400 mil dólares de lesión patrimonial en la Fundación de la UP. De ganar, ¿gestionará la disolución de esta fundación o la UP seguirá colaborando con ella?

La función de la fundación es canalizar el dinero de organizaciones internacionales que financian un proyecto para que sea más ágil el proceso de compra. Con lo que no estoy de acuerdo es con que se niegue la auditoría a la fundación. Creo que hay que demostrar transparencia.

En los últimos 20 años han proliferado las universidades privadas con el aval de la U y una calidad académica cuestionada. ¿Cómo vería su administración este tema: mayor supervisión en aprobar la creación de universidades privadas o total apertura?

Estas juegan un papel importante y seguro que hay universidades de calidad; si existe alguna que no cumpla los requisitos debemos preguntarnos cómo llegó a dónde está. La UP deb e cumplir con el papel fiscalizador, a mi entender no estamos jugando ese papel. Aprobamos carreras que quizás no tienen sustento, pero no es tanto quién presenta la carre ra, sino quién la aprueba.

La educación en Panamá sigue mal parada, ni siquiera hacemos las pruebas PISA por temor a salir de últimos. ¿Desde la UP se puede hacer al go por mejorar o solo se debe resignar a recibir estudiantes deficientes de bachillerato?

Los profesores muchas veces son egresados de nuestra universidad, hay que mejorar desde la base. Tenemos estudiantes que se enfrentan al campo laboral con software que no tenemos. Es momento de abrirle la puerta a la enseñanza virtual, es fundamental, es el futuro, debemos brindar clases alternativas, mejorar los laboratorios.

¿Cuál es el estado actual de la UP?

Nos encontramos con una UP llena de necesidades en infraestructura y laboratorios. Se dice que no hay presupuesto, pero se invirtió el año pasado cerca de tres millones de dólares para instalar brazos y cámaras para la seguridad creo que habían necesidades más urgentes.

¿Cuáles son esas necesidades?

La UP debe estar preocupada por el agro, el tema ambiental y el sistema judicial. Hace diez años se deb ió trabajar en la formación de especialistas en el tema hídrico o las energías renovables, ya tenemos el problema en frente y no nos preparamos, falta innovación.

¿Está preparado para las críticas de Miguel Antonio Bernal o también intentará aplicarle mordazas?

Para Bernal y cualquier otro colega. Una administra ción decente debe investigar el origen de la crítica y aceptar si se tiene razón. Sin críticas, una administración sería desastrosa.

¿Ha pertenecido a partidos políticos o tiene relación con el Gobierno?

Nunca, en mis 59 años.

El Preguntón: “Adiós a la politiquería”

CANDIDATO FLORES LA QUIERE FUERA DE LA UP

Ivis Leonardo Franco

Clientelismo
Según el candidato a rector, es una mala práctica a eliminar

PERFIL

  • Nombre: Eduardo Flores Castro
  • Profesión: Catedrático de Física de la Universidad de Panamá (UP)
  • Tiene 34 años de servicio
  • Edad: 58 años
  • Libros que ha publicado: Cinco
  • En los últimos cinco años ha escrito 65 artículos
  • Ha dictado más de 100 conferencias

El físico Eduardo Flores vuelve a la contienda por la rectoría en la Universidad de Panamá (UP). Hoy se confiesa con “El preguntón” y prometió que de llegar a la Colina, acabará con la politiquería y la persecución.

¿Por qué quiere ser rector?
“Se necesita rescatar la academia, ya que el componente politiquero es demasiado fuerte en la institución”.

¿En qué consiste su propuesta?
“Construir una universidad con visión de futuro, donde se proyecten los problemas nacionales. Estos temas son nulos en la Universidad de Panamá”.

La UP necesita hacer cambios importantes, ¿cuáles?
“Tenemos que crear nuevas carreras, además de construir una universidad con mayores libertades, donde el derecho a disentir se respete”.

Entonces, ¿se ha perdido ese rumbo?
“Sí, pero estamos a tiempo de rescatarlo. Es el momento crucial para renovarnos por el bien de todos”.

Llega a la rectoría, ¿cuál es el principal reto a asumir?
“Cambiar la dinámica de una porción de los universitarios que a lo mejor querrán seguir con los viejos esquemas del clientelismo y la persecución. Eso no lo vamos a permitir”.

Esta elección terminará con la era de Gustavo García de Paredes.
“La ley le impedía postularse por su mayoría de edad”.

Urge a gritos un cambio de rector.
“Más que el cambio de rector, la universidad necesita un cambio de gestión. El modelo administrativo está agotado y urge renovarlo”.

Lo bueno, lo malo y lo feo de la gestión de García de Paredes.
“Lo bueno, su primer año de gestión; lo malo, su componente clientelista y politiquero; y lo feo, la reelección”.

Estuvo la UP secuestrada durante estos 20 años, ¿qué piensa usted?
“Hubo un secuestro desde el punto de vista de las libertades, de la proyección y el papel que la UP debe jugar”.

Es la segunda vez que usted aspira al cargo, ¿lleva chance esta vez?
“Estamos convencidos de que la gran mayoría de los universitarios va a votar por una propuesta renovadora y académica”.

Su mayor contrincante es Justo Medrano, el bendecido de García de Paredes. ¿Cómo le hará la pelea?
“Le haré la pelea desde un punto de vista académico”.

Usted acusó a Medrano de utilizar recursos de la institución para favorecerse. ¿Es una contienda desleal?
“Por supuesto. En el fondo está haciendo proselitismo”

Lo tildan como el candidato del revanchismo.
(Ríe). “Es que no tienen nada de qué acusarme. El revanchismo es contra el clientelismo, la intimidación y contra aquellas personas que se creen que son los dueños de la universidad”.

¿Cómo le gustaría que lo llamen: señor rector o rector magnífico?
(Ríe). “Les pido que de llegar a la rectoría no me llamen rector magnífico”.

¿Realizaría auditorías ante la sospecha de malos manejos de recursos públicos?
“Toda nueva gestión necesita realizar auditorías para saber qué se recibe y si hubo alguna irregularidad”.

El estancamiento de la UP es producto de los tropiezos administrativos, ¿qué piensa usted?
“Se debe a la falta de visión y que la academia ha sido reemplazada por la politiquería. Lo que hay es un atraso institucional”.

¿Por qué urge la renovación universitaria?
“Se necesita evaluar lo que está. Decir lo que está bien, lo que hay que continuar o reforzar, y lo que está mal, cambiarlo”.

¿Cómo está la educación en Panamá?
“No está en su mejor momento. Ha habido una falta de coordinación entre la Universidad de Panamá y el Ministerio de Educación”.

Estos son aspirantes al cargo. Diga lo que piensa en una frase: Justo Medrano
“Conoce a la Universidad de Panamá”.

Nicolás Jerome
“Conoce cómo funcionan las oficinas públicas del país”.

Argentina Ying
“Académica”.

Dorindo Cortez
“Un buen político”.

Gilberto Boutin
“Jurista renombrado”.

Eduardo Flores: “La universidad está vendiendo su patrimonio”

El catedrático Eduardo Flores preside el Movimiento de Renovación Universitaria que busca el relevo de poder en la rectoría.

Isaías Cedeño
icedeno@laestrella.com.pa

El doctor en Física y catedrático de la Universidad de Panamá, Eduardo Flores, en entrevista exclusiva con La Estrella de Panamá, explica algunos de los hechos que vienen ocurriendo en este centro de estudios durante la gestión del rector Gustavo García de Paredes. El también aspirante a la rectoría de la universidad denuncia, igualmente, la venta de más de 300 hectáreas de terrenos propiedad, así como las contrataciones irregulares de profesores y la expulsión del profesor Miguel Antonio Bernal.

¿PERCEPCIÓN O REALIDAD: ESTÁ LA UP DOMINADA POR SU RECTOR, GUSTAVO GARCÍA DE PAREDES?

La UP tiene una estructura más centralizada aún que la del gobierno nacional y el profesor García de Paredes controla muchos órganos del gobierno universitario. Eso se traduce, entre otras cosas, en la capacidad de vetar las decisiones de compra de una facultad. Si el rector lo decide, la facultad no compraría ni un clavo. Todo decano o director de centro regional que no quiera pasar a la historia como mal administrador se verá forzado a guardarse las críticas contra el rector para no perjudicar sus unidades académicas ni su trabajo.

¿PARECE USTED ESTAR DESCRIBIENDO UN GOBIERNO ELECTO DEMOCRÁTICAMENTE PERO CONVERTIDO EN TIRANO?

Los primeros años de la administración de García de Paredes, hace dos décadas, fueron buenos, pero después de su primera reelección se iniciaron los tropiezos e irregularidades. Nadie puede permanecer más tiempo de lo necesario en un puesto público porque al rato se sentirá dueño de todo lo que dirige. Las intenciones de reelección que él tiene son un daño terrible para la institución sin contar las persecuciones que vendrán con ello.

¿EL ESTANCAMIENTO DE LA UP ES PRODUCTO DE LOS TROPIEZOS ADMINISTRATIVO?

Efectivamente, la rectoría no muestra ni la más mínima preocupación por la caída en picada que ha tenido la institución. En 2001, llegamos a tener 76 mil estudiantes, pero en el 2015 tenemos solo 50 mil. En lugar de estar persiguiendo profesores y estudiantes porque critican su administración, deberían estar instalando foros para buscarle solución a este problema que tiene su origen en lo administrativo.

LOS TERRENOS DE CIENCIAS AGROPECUARIAS FUERON VENDIDOS PARA CONSTRUIR UN NUEVO EDIFICIO ACADÉMICO. ¿QUÉ PIENSA DE LA VENTA DE LOS TERRENOS DE LA UNIVERSIDAD?

Somos la única universidad que vende su patrimonio sin medir las consecuencias. Teníamos una acreditación internacional en la carrera de producción animal y la perdimos por la venta de 300 hectáreas de tierra en Tocumen. Se han vendido 54 hectáreas en Río Hato y se tienen en arriendo otras 30 a una empresa que paga menos de un dólar por metro cuadrado. Escuché que el rector dijo que estas ventas se debieron a que el gobierno presionó con expropiarlas. Yo no le creo.

¿EL PODER ECONÓMICO HA METIDO SUS MANOS EN LA EDUCACIÓN?

No podría decírtelo así tan claro, pero lo que sí te puedo decir es que algunos seres humanos no se acostumbran a que les digan simplemente ‘profesor’. Les gusta que les digan ‘señor rector’ o ‘rector magnífico’ y esa es una actitud enfermiza.

LA EXPULSIÓN DEL PROFESOR MIGUEL ANTONIO BERNAL HA AGITADO A LA OPINIÓN PÚBLICA. SE DICE QUE ES ILEGÍTIMA, PERO HA LLEGADO HASTA LA ÚLTIMA INSTANCIA QUE ES EL CONSEJO GENERAL UNIVERSITARIO. ¿QUÉ PIENSA AL RESPECTO?

Es totalmente ilegal. Primero que todo, si el doctor Bernal iba a ser juzgado, el caso debía llevarse en primer lugar al Consejo Académico de su facultad. Se ha violado el debido proceso. El Consejo Académico que expulsó a Bernal está precedido por el profesor García de Paredes, y él no puede ser juez y parte.

¿CÓMO TODO LO QUE NOS HA DICHO NO TEME CORRER LA MISMA SUERTE QUE EL PROFESOR BERNAL?

Cuando asumimos la responsabilidad de dirigir un movimiento para buscar la renovación universitaria sabíamos en qué nos podíamos meter.

“García de Paredes fue favorecido por poderes del Estado”, Flores

Alberto Pinto (alberto.pinto@epasa.com)

“En lo personal no tengo nada contra Gustavo García de Paredes, sino que critico la forma como ha llevado la Universidad de la academia a lo politiquero, produciéndole daño a esta casa de estudios superiores”.

Eduardo Flores, por poco da la sorpresa de derrotar al actual rector de la Universidad de Panamá (UP), a pesar de que este último contaba con el control de la administración. Numéricamente, el catedrático venció a su contrincante, pero el voto ponderado dio la victoria a Gustavo García de Paredes para un quinto período.

¿Qué experiencia le ha quedado finalizada esta contienda?

Es una experiencia positiva porque ha significado el despertar de muchos universitarios. Se ha forjado la conciencia en la mayoría de los universitarios, prueba de ello es el resultado: 12,071 votaron por nuestra propuesta y 10,484 por el continuismo de García de Paredes.

¿A qué atribuye usted estos resultados?

La mayoría de los universitarios están saturados por las viejas prácticas politiqueras, que compran conciencias.

¿Cree que se debe revisar el sistema de voto ponderado?

Se tiene que revisar el proceso electoral, no solo la ponderación: tiene que establecerse la obligatoriedad de los debates y la regulación en la propaganda política.

¿Qué fue lo más difícil de la campaña?

Creo que luchar contra el temor que muchos profesores sentían por el cambio, por una Universidad distinta. Muchos colegas se han acostumbrado a una dinámica, que consiste en dar clases y venir a cobrar el salario todas las quincenas, mientras que nosotros aspiramos a una Universidad distinta, propositiva.

¿Qué se puede esperar de la actual administración?

Espero que García de Paredes no siga deteriorando la institución más, que no venda las tierras de la Universidad y que el presupuesto se utilice de manera transparente.

¿Qué es lo más negativo que tiene la Universidad de Panamá, con la actual administración?

El clientelismo político, que nos tiene enfermos, es nuestro cáncer. Aquí hay un clima politiquero, es lastimoso que el rector hable de fumigar a los traidores, porque los universitarios demostraron que están hartos de su actuar.

¿Hubo transparencia en el proceso electoral?

El proceso en sí tuvo sus problemas, empezando porque el rector se separó del cargo un mes antes de la contienda y en ese tiempo se reunió con los docentes y administrativos prometiéndoles regularidad y aumento salarial.

¿Considera que García de Paredes fue apoyado por el Gobierno?

No solo por el Ejecutivo, sino por los tres poderes del Estado. Hubo una contienda desigual en la que el rector García de Paredes recibió favores del Legislativo que le acomodó una Ley para que este pudiera reelegirse, del Órgano Judicial que negó un recurso inconstitucional y del Ejecutivo que en mitad de campaña aprobó 4.5 millones de dólares en crédito extraordinario.

¿Qué intereses tenían los miembros de los tres órganos del Estado en esta campaña?

Lastimosamente fue un proceso clientelista que hay dentro de los partidos políticos.

¿Qué caracterizó esta contienda?

La desigualdad, entre los que queríamos renovar y los que querían permanecer en el poder.

¿En lo personal usted ha recibido presión de las actuales autoridades universitarias?

Yo no, ellos saben a quienes presionan, con nosotros no lo pueden hacer porque llevamos una carrera transparente y no hay forma.

¿Aunque haya perdido cómo se siente?

Sinceramente me siento como ganador, no siento que perdí las elecciones. A partir del 29 de junio existe una nueva Universidad, una esperanza de que la mayoría no le tiene miedo a la intimidación ni al chantaje. La Universidad va ir mejorando progresivamente con cada uno de sus miembros.

¿Qué mensaje le envía a los universitarios?

Que mantengamos la esperanza de que la Universidad se va a renovar. Vamos hasta el último aliento, la última gota de energía para rescatar la Universidad. Les pido que tengamos fe en el futuro y estoy agradecido con la sociedad y los medios.

¿Usted iba a impugnar las elecciones?

No teníamos deseo de impugnar por impugnar, la Universidad está lastimada por sucesivos escándalos de la administración actual. De que teníamos razones para hacerlo sí, como ejemplo las papeletas que llegaron al mediodía a Penonomé, escasez de papeletas en Colón y Chitré y otras irregularidades, pero lo más lastimoso es que no hemos tenido acceso a las actas escrutadas porque él nos quiere cobrar diez dólares por cada acta, ello significa unos 2 mil dólares aproximadamente. No hemos podido comparar los datos nuestros con los que ellos tienen.

Debemos cambiar el estilo de gestión en la Universidad

Egbert Lewis (elewis@epasa.com)

El Dr. Eduardo Flores Castro regresa a su alma máter esta semana para ser abanderado durante las festividades de San Juan Bautista. Pero mientras responde a esta invitación del colegio José Daniel Crespo, no pierde de vista los grandes temas de la educación y, mucho menos, de la Universidad de Panamá en donde, insiste, hay una especie de anquilosamiento por la falta de un relevo generacional.

Flores, un catedrático con más de 31 años de servicios en la Universidad de Panamá, piensa que la posición 276 que logró la UP en el escalafón de universidades no es para que saltemos en un pie, pero reconoce que mucho de lo que se ha logrado es gracias al empeño del personal docente y no tanto por el impulso de la administración de Gustavo García de Paredes a quien le critica su inercia luego de más 15 años en La Colina.

Sobre la cartera de Educación y la ministra designada, también tiene su criterio. Opina que la persona escogida debe ser capaz de concitar a través de la consulta a todos los sectores para hacer una hoja de ruta de la educación para los próximos 20 años.

¿Qué le parece la designación de Marcela Paredes como ministra de Educación?

Hizo un buen trabajo como rectora de la Universidad Tecnológica y nosotros esperamos que también haga un buen trabajo como ministra. Tiene la ventaja de que es educadora, viene del nivel superior y eso hace que entienda mejor a los educadores y el sacrificio que significa educar en nuestro país, especialmente en el nivel primario y secundario por los salarios tan bajos que se pagan. Tenemos mucha confianza en el trabajo que pueda hacer ella, sobre todo con una visión de futuro para la educación en Panamá.

¿Cuál es el principal reto que enfrentará la nueva ministra a partir del 1 de julio?

El reto principal es tratar de consensuar a nivel nacional, no solamente con los gremios, sino también con todos los estamentos que conforman la comunidad nacional, porque la educación tiene que ver con todos. Debe, además, establecer una hoja de ruta sobre hacia dónde dirigir la educación nacional. Lastimosamente, los ministros de Educación siempre piensan en qué van a hacer, para después de cinco años dar un informe a fin de que el partido de gobierno tenga opción de reelegirse. Por eso se hacen visiones a muy corto plazo.

¿Algún método para cumplir con esto?

Hay que hacer una consulta nacional, designando mecanismos claros para que nos pongamos de acuerdo todos los panameños, cuando eso lo tengamos claro, podemos decir que vamos a avanzar en la educación.

¿Más tiempo para consultar?

Eso demora mínimo dos años.

¿Y eso no choca con el discurso inmediatista según el cual hay que hacer algo antes de estancarnos más?

Algunas cosas básicas que se pueden hacer sobre la marcha como incluir a Panamá en las pruebas de evaluación y no sacarnos como hizo la ministra actual. No se puede saber hacia dónde vamos sin conocer dónde estamos parados. Para eso se tiene que participar de esa prueba internacional (Pisa) para, a partir de ahí, analizar y comenzar a tratar de avanzar.

Se dice que ha habido adelantos en la educación en los últimos años.

¿Los ha percibido usted, qué falta por hacer?

No he percibido esos adelantos, los estudiantes siguen ingresando a las universidades con igual o peor formación. El proceso de acreditación de las universidades sirvió para detectar universidades de muy bajo nivel, pero no para mejorar el nivel de las universidades en general. Falta todo por hacer.

¿Qué criterio tiene sobre la evaluación de los docentes que tanto conflicto provocó recientemente?

Hay que decir que los docentes siempre han sido evaluados, ellos nunca se han negado a esto. Lo que sucedió es un problema de comunicación. A nadie le gusta que se le impongan nuevos esquemas, sobre todo en evaluación.

Gran parte de la sociedad siente que los docentes le temen a la evaluación.

Se le vendió a la sociedad que los docentes no querían ser evaluados y esto no es cierto. Como le dije, ellos siempre han sido evaluados. Se quería implementar una nueva forma de evaluación, pero faltó capacidad de convencimiento.

¿Pero usted cree que el mecanismo actual es suficiente?

Por supuesto que los mecanismos de evaluación tienen que cambiar periódicamente y permanentemente, porque siempre las exigencias de la sociedad van a ser diferentes, pero esas modificaciones a las evaluaciones tienen que ser consensuadas. Lo que nadie va aceptar es que lo evalúen o le cambien las reglas del juego a la fuerza. A la administración actual le faltó diálogo, pero sobre todo le faltó confianza; esa confianza que se ha perdido en los últimos años y que esperemos que con la nueva ministra se recupere.

¿Y de la evaluación de los pares externos a las universidades? ¿Son realmente fiables, apegadas a la realidad fáctica?

Las evaluaciones de las universidades en Panamá son una evaluación de papeles. En verdad, no se apunta sobre los puntos fundamentales de una universidad moderna.

La UP está en la posición 276 del último ranking iberoamericano entre las mejores universidades. ¿Es o no una razón para celebrar?

La Universidad de Panamá -en mi criterio- sigue siendo, gracias al esfuerzo de sus profesores, la mejor universidad del país. No podemos celebrar estar en el ranking 276, esto debe ser motivo de reflexión y de discusión para avanzar y mejorar. Lo que sucede es que las actuales autoridades están ancladas en el pasado. Una administración después de cinco periodos, 19 años en la rectoría, ya ha agotado su visión de universidad.

Las autoridades han atribuido este avance a: la profundidad de sus investigaciones, la cantidad de publicaciones científicas, la calidad de sus docentes y sus aportes significativos al desarrollo de la sociedad panameña. ¿Son realmente correctas estas valoraciones?

Es indudable que la Universidad de Panamá tiene las mejores mentes del país y que sus docentes, a pesar del poco apoyo que reciben, hacen una labor extraordinaria.

¿Podría aportar información para que sustente eso que usted define como labor extraordinaria?

A pesar de la posición en el ranking, no es la que queríamos de la Universidad, porque creemos que se puede hacer más, hay que hacer el esfuerzo, esa posición parte de los docentes que hacen trabajos de investigación casi sin recursos. En la Facultad de Ciencias Agropecuarias, en Ciencias se hacen trabajos sobre estudios ambientales, tenemos un centro de monitoreo que es la estación NR50 y es el único país en el área que tiene una estación de monitoreo, y en el área de las humanidades, profesores que hacen trabajos excepcionales, entre otros.

El rector atribuye este éxito al caudal de su gestión y al parecer pudiera usarlo como pasaporte para un nuevo viaje hacia la rectoría. ¿Una reelección más?

Los docentes ya han entendido que debemos cambiar el estilo de gestión en la Universidad, si queremos adaptarnos al siglo XXI. La gran mayoría de los profesores repudian silenciosamente el sexto intento del rector. Incluso, algunos profesores que están en la actual administración me han manifestado que están en contra de este intento de sexta reelección.

¿Se atrevería usted a aspirar nuevamente a la rectoría sin importar quién se postule cuando llegue la hora?

No es un problema de atreverse. Es un compromiso y una responsabilidad que tengo con los universitarios y el país. Tenemos que renovar la Universidad. Hacer que vuelva a ser conciencia crítica y propositiva. Que recupere su rol de atalaya de los sueños y aspiraciones de la nación.

Nosotros nos vamos a presentar como candidato a la rectoría cuando llegue el momento, ya sea con el actual rector como candidato o con alguien de su grupo. La Universidad no puede seguir bajo esa visión de uno que para entonces tendría más de 75 años, lo que naturalmente no le permite tener una visión moderna de la Universidad porque se ha quedado en sus tiempos.

Por lo pronto, entiendo que le toca ser abanderado de su alma máter (colegio José Daniel Crespo) durante las festividades de San Juan Bautista. ¿Qué representa esto para usted en medio de la inmensidad de los temas que ha abordado en esta entrevista?

Es un alto honor, que asumo como un reconocimiento a mi generación, la generación de 1976 del JDC. Nuestra generación tiene profesionales mucho más prestigiosos que yo, en prácticamente todas las ramas del conocimiento. En esta ocasión yo los represento a ellos.