La energía eléctrica en Panamá

Eduardo Flores Castro / Catedrático de la Universidad de Panamá.

Antes del 1968, la energía eléctrica era controlada por la empresa Compañía Panameña de Fuerza y Luz. Desde 1972 y hasta 1997, el Estado administró este servicio público a través del Instituto de Recursos Hidráulicos y Electrificación. A partir de 1997, la generación se privatiza (el Estado conserva el 49% de las hidroeléctricas privatizadas); la transmisión pertenece 100% al Estado y la distribución está al 100% en manos de las empresas privadas.

Cada vez que usted paga su recibo por el servicio eléctrico, su dinero va destinado así: 65% para las empresas generadoras, 5% para la empresa de transmisión (ETESA) y 30% para la empresa distribuidora de energía de su región.

Tenemos una capacidad instalada de energía eléctrica próxima a mil 660 MW. Mientras, la demanda de pico es de mil 500 MW. Cada año, el desarrollo económico no sustentable de Panamá requiere cerca de 60 MW de nueva generación.

Nuestra dependencia energética de petróleo es de 87%. Estudios preliminares han evidenciado que en la provincia de Darién y en el Golfo Darién hay petróleo y gas natural. La explotación de estos yacimientos será económicamente rentable en función de la evolución del precio internacional de estos combustibles.

La hidroelectricidad tiene una potencia próxima a los 900 MW, lo que equivale al 54% de la generación de electricidad total del país. Se tiene capacidad para construir 180 nuevas hidroeléctricas con potencia de 3 mil 40 MW. El 94% de estas potenciales hidroeléctricas estarían ubicadas en: Bocas del Toro, Chiriquí y Veraguas.

La energía por unidad de superficie que recibe nuestro país durante un día es del orden de 4.5 kWh/m2. Si deseáramos remplazar toda nuestra energía eléctrica por fotovoltaica, es decir energía proveniente del Sol, necesitaríamos un área para la disposición de los paneles solares de unos 120 kilómetros cuadrados, e invertir 6 mil millones de dólares.

Los potenciales lugares para la generación eólica son: Cerro Tute, Boquete, Hornito, La Miel, Coiba, las costas de Los Santos, Bocas del Toro, San Blas, Colón y el norte de Coclé. La rapidez media del viento en estos sitios es del orden de 35 km/h. En el supuesto de que tengamos la capacidad eólica para remplazar a toda nuestra actual generación eléctrica por aerogeneradores, se requeriría una inversión de alrededor de los 3 mil millones de dólares.

La energía geotérmica es la que se obtiene mediante el aprovechamiento del calor del interior de la Tierra. Las zonas con mayor potencial térmico son: Caldera y La Colorado, El Valle de Antón, La Chitra, y Tonosí. Se estima que tenemos un potencial geotérmico del orden de los 65 MW.

De los 21 puntos en el mundo que se destacan como potenciales fuentes para el aprovechamiento de la energía mareomotriz, la costa pacífica de Panamá es una de ellos. El Golfo de Panamá, por tener una diferencia de altura entre sus mareas de aproximadamente 4.0 metros, posee un potencial mareomotriz susceptible de ser aprovechada.

No deseo concluir sin señalar que el 49% de las acciones de las hidroeléctricas que fueron parcialmente privatizadas en 1997 representan una excelente fuente de ingreso para el Estado, y no representan un riesgo económico; muy por el contrario, en función del agotamiento de las reservas mundiales de petróleo, estas acciones se cotizarán cada vez más. Por lo que venderlas representa un pésimo negocio para todos los panameños, que somos sus dueños, y un excelente negocio para la empresa privada que las compre.

Anuncios

Deje un Comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s